Hace casi un año, había posteado un licuado de frutas hablando de La Antidieta (Fit for Life), el libro de Harvey y Marilyn Diamond. Resumiendo, explicaba la importancia de tomar licuados vegetales -combinados o no con frutas- para facilitar la digestión y limpiar el organismo. Estos licuados son fundamentales durante la mañana. Ellos dicen que la fruta no debe comerse luego de las comidas.
En este post, verán cómo tenemos distintas tendencias en casa, y con los licuados, cada cual se prepara el que le venga en gana. El mío, lleva un durazno, más un par de rabanitos en té verde, sin azúcar. Sano, verdad?
Nuestra hija menor prefiere smoothies y no pude resistir tomarme medio vaso. Su ¨receta¨ tiene yogur entero de berries con guindas frescas, más un trozo de sandía y una nectarina o pelón. Sin azúcar pero con crema arriba. Cada cual sacó su foto, esta le pertenece a Milena:
Y mi esposo, luego de tomar un vaso lleno de smoothie, siguió con licuado de banana (su preferido), que yo no lo tomo por nada del mundo. Su ¨receta¨ es una banana entera con medio litro de leche, más azúcar a gusto, a veces con cacao. Ah, más hielo, que según él, se muele con la función menos fina. La foto que sigue, le pertenece, y la tuve que censurar ante sus carcajadas y sus amenazas de entrar a mi blog a discutir mi censura que atenta contra el arte. No es necesario saber mucho de semiótica para comprender mi actitud de reducir la foto a la mitad :)
































