No quisiera estar monotemática pero sí, debo reconocer que es cierto el dicho ¨Dios le da pan al que no tiene dientes¨, y es el día de hoy que me estoy lamentando cuando tenía mi limonero, mis naranjos, mis pomelos, las rosas de tantas especies, y no sabía qué hacer con tanto, además de comerlos habitualmente y regalar bolsas de frutos a los amigos.
Pero, todos tenemos nuestras lecciones en la vida, y ahora que no poseo mis arbolitos, cuando me regalan una bolsa de cítricos orgánicos los cuido como si fueran de oro, y si hay bastante, los preparo en distintas recetas.
He recibido una bolsa de limones de huerta, todos saben qué distinto saben a los del supermercado, y a pedido de la familia, empecé a hacer limoncello o licor de limón, guiada por las recetas de licores de Miri de Sweet Cakes Toronto, pero, para este limoncello, específicamente, también pedí consejo a mi hermana que hace años lo hace según receta de la tía. Y me recordó, ¨nosotras no lo mezclamos con agua¨, palabra santa, saqué la piel de 7 limones y ahí la tengo en vodka, la foto es del primer día y ya llegará el resto de la explicación.
Pero en casa, nada se tira, todo se convierte, y algunos de los limones que quedaron sin cáscaras fueron cortados muy finitos, sus semillas quitadas, y, para cuatro limones, los mezclé con una cucharada rasa de sal y dos de azúcar, más tres o cuatro clavos de olor y una pizca de canela. Luego, los puse bien apretados en un frasco, con el jugo que largaron, y como se pueden utilizar a las pocas horas, el mismo día usé algunas rodajitas para patas de pollo al horno. Por supuesto, si los hicieran sin restos, deben dejar la piel..
Para qué se usan? Pescado, pollo, cerdo, veal fettuccini y otras recetas con gajitos de limón.
Habrá más recetas de conservas, se dió la oportunidad y estoy aprendiendo del libro que ven arriba, viejito pero muy útil.



































