Había leído algunas recetas de masitas dulces con manteca de cerdo o lard como la llaman en EEUU y me resistía a hacerlas, siempre dejando el lard para los bizcochitos, pero, cuando abrí la heladera y ví lo poco que me quedaba de manteca, me dije, ya es hora de probar. Sinceramente, no hubo aclamación, porque el sabor con manteca común es más delicado y, también creo que es cuestión de hábito, no obstante salieron ricas.
Ingredientes:
2 tazas de harina común/multipurpose
½ taza de azúcar blanco
Un chorrito de extracto de vainilla
2 cucharitas de baking powder/polvo para hornear
Una pizca de sal.
Un huevo
4 cucharadas al ras de lard o manteca de cerdo
Un chorrito de leche para alcanzar la humedad justa de la masa
Para cubrir:
Azúcar marrón, cantidad necesaria
Cinnamon o canela, dos cucharitas
Hacemos la masa y dejamos descansar una hora en la heladera. Como usamos esta grasa, será una masa muy frágil, la consistencia del lard es muy cremosa. Amasamos luego con harina extra para que no se nos pegue en la mesada.
Hice dos tandas distintas. La primera, espolvoreando la cobertura con los ingredientes mezclados, dejándolas del espesor de un bizcochito. Ponemos sobre una placa enmantecada a horno bajo casi 400oF, por unos diez minutos, más o menos. Despegamos inmediatamente con espátula, porque si cayó azúcar debajo de la masita, se pegarán al enfriarse.
La otra tanda, mezclé la cobertura con el resto de la masa. De lo que ven en la foto, menos de la mitad de la cantidad de azúcar marrón original. Amasé nuevamente dejándola bien finita, esparcí aplastando semillas de sésamo y las corté como crackers (así quedan al morderlas). Éstas fueron las que más nos gustaron!






























