Estas hermosas hierbas en la maceta adelante (cilantro, tomillo, perejil) las compró mi hija mayor, hace más de un año ya.
Tormentas, viento, falta de tiempo, o de cuidado. Se secaron.
Tengo esa obsesión de que el cuidado de las plantas es signo de esperanza y crecimiento. Así le digo a ella, y además le doy el ejemplo. Detrás, a la derecha, vemos unos gajitos de lemon balm o melissa y una incipiente planta de romero que se hace con sólo plantar una ramita fuerte.
También me gusta experimentar. He plantado dos dientes de ajo, y al cabo de unos meses quise ver que había dentro de la tierra. Esperaba ver unas cabezas bien grandes, y nada. Debajo de esas cintas verdes no había nada. Y entiendo que no fue mi culpa, sino la tierra y el clima no ayudaron.
A veces nos sucede lo mismo en la vida, por más que intentamos y luchamos, de pronto sentimos que no se logran los objetivos. Muchos factores se nos interponen, ajenos a nuestra voluntad.
Para ejemplificar, los desajustes económicos, el desempleo, las guerras, las enfermedades, las traiciones..... una lista interminable, con la que se hace difícil decir Felices fiestas a todossssssss!!!!!!!
Sin embargo, aún estamos aquí para luchar y empezar otra vez, tantas veces como sea necesario.
En lo personal, tengo algunos objetivos que no son precisamente trabajar a full en este blog, que además de brindarme la alegría de amigos virtuales con los que compartimos el día a día, ya dió sus buenos resultados con mis hijas; luego de dos años y medio de blog de cocina, ellas se arreglan muy bien con sus recetas y yo también he aprendido de ellas. Hasta el varón puede hacerse aunque sea unas pastas :)
Tal vez el 2013 lo dedique mucho más a mis otros blogs, de arte digital, arquitectura, literatura, y desde ya los invito a participar en ellos, vean los links a la derecha.
Nosotros hemos tenido en general un buen año, comparado con otros terribles; he tenido una desilusión en mi carrera que no tiene que ver con el trabajo, sin embargo, vuelvo a plantearme objetivos. Y a empezar las veces que sean necesarias.
Como esta germinación de batata que tengo en la ventana de mi cocina. Sé que en meses, ya en tierra, me dará unas flores lilas muy bonitas. El vaso que la contiene, es el último que nos queda de los primeros que tuvimos en EEUU. Mi marido los compró pensando en la ¨nena¨ menor que era bien chica, en el afán de alegrar su llegada. No tiene valor comercial, pero para nosotros es una reliquia.
Debajo, mis nuevas plantitas de menta y melissa, aunque sea en un rincocito de tierra. Bastará la llegada de la primavera para que ese cordón negro se vuelva verde absoluto y que las frutillas a la derecha, me regalen su sabor salvaje. La ilusión me lleva a hacerme cargo de ellas.
Arriba, un gajito de salvia que me llevé de la casa de una amiga española. Y que prendió precioso y hasta me da pena sacarle las hojitas para cocinar.
Alrededor de mis gajitos, algunos pastos y malezas que tendré que eliminar para dar lugar a lo bueno.
Y debajo, una hermosa flor de calabaza, mi premio por haber sido paciente y no rendirme.
Amigos todos, que tengan un excelente año 2013 llenos de energía y esperanzas!