Este post no es para lucirme sino para contar mi experiencia con la receta, por lo tanto lo dedico a aquéllos que como yo, están tratando de aprender más sobre cocina mexicana y no conocen los ¨tips¨.
No estoy segura si los ¨tacos dorados¨ son las ¨flautas¨ que comemos en el Sur de California, pero básicamente son tacos mexicanos fritos.
Acá les dejo una foto (cortada para respetar la privacidad de mi marido), donde él está comiendo unas flautas espectaculares en San Juan Capistrano. Adentro tenían pollo, queso. Riquísimas, y la ¨masa¨ me sorprendió, porque parecía de hojaldre, sin embargo, debiera ser una tortilla, de las grandes para hacer wraps. La salsa de tomates que ven, no era picante sino ¨mild¨ y es para mojar los tacos y/o los nachos, que son recortes de tortillas fritos. Por arriba de las flautas hay tomates cortaditos, lechuga, sour cream, cilantro, avocado en guacamole.
Hará unos 20 días, pidió otra flauta, esta vez en otra ciudad, y no tenía la misma calidad, pero sí no cabía duda que era un taco enrollado, con carne de res adentro, frito. Servido con arroz rojo mexicano, beans, aguacate o avocado o palta y sour cream o crema ácida.
Cuando Mayte, del blog Rústica, posteó sus tacos dorados, le mostré las fotos a mi esposo e hijos, y a dúo dijeron ¨tenés que hacerlos!!!!!!.¨ Pero que venga comiendo comida mexicana desde hace unos cuantos años ya, no me hace experta....
No obstante, puse toda mi buena voluntad, compré la carne picada, de res y de cerdo.
La cociné con comino, chili en polvo, cebolla cortada muy chiquita, perejil picado.
Y de allí en más, el problema por inexperiencia.
Puse el relleno en las tortillas de maíz, y, al querer enrollarlas, se partieron en varios lugares, lo cual hizo que mi empresa fuera imposible.
Calenté los ¨tacos¨ al horno, como pude, y los serví a mi esposo, reservando uno gordito para mí, con dos tortillas calentadas en sartén. Y ahí noté que la textura cambiaba....Porque si ven la foto, se ven como ¨crudas,¨ sin embargo, no lo están.
Como mi hijo aún no había venido a almorzar, me tomé el tiempo de averiguar en los foros qué pasaba con las tortillas; y no era que yo había escatimado en la compra, había comprado lo que parecía era mejor, dado el precio.
Y, entre algunas burlas, los incautos -como yo- aprendían que las tortillas debían estar calientes, y además hay que humedecerlas primero. Uno de los señores mexicanos del foro, sugirió ¨poner las tortillas directamente bajo el chorro de agua fría¨.
Así lo hice, una a una las que quedaban, y las iba calentando en una sartén de teflón, para apurarme luego a rellenarlas y afirmarlas con un palillo. Un poco complicado, considerando que nunca compré esos recipientes para mantener las tortillas calientes, y tenía que apurarme, con lo cual algunos tacos quedaron más grandes, otros más chicos, algunos perdieron un poco del relleno.... Llegué a la conclusión que no debía llenarlos mucho de carne, para poder enrollarlos con más facilidad; el aceite, tiene que estar bien caliente.
Como sea, a mi hijo le tocaron estas ¨flautas¨ y las devoró, dejando un par a su papá y hermana; mi esposo, pese a haber comido las maltrechas, se tentó nuevamente, mientras protestaba porqué no había averiguado antes el ¨tip¨.
Prometo mejorar la técnica y la próxima vendrán con la lechuguita, el queso, etc. Por ahora, para ver los tacos y muchas recetas exquisitas, vayan al blog de Mayte!






























