Esta receta está adaptada del sorbet de ananá o piña. En casa el sorbet no tiene mucho éxito porque prefieren los helados cremosos, y con respecto al de ananá, hasta me preguntaron si tenía coco rallado, por la textura fibrosa de la fruta natural.
Esta propuesta les gustó mucho más; el sabor es suave y delicioso, ligeramente tropical.
INGREDIENTES:
1/2 l de agua
8 rodajas de ananá
Una cucharita de té de jugo de limón
200 g de azúcar
200 g de crema de leche
1 banana
1 lata de leche condensada (preferiblemente con 50% de azúcar, si es endulzada, bajen la proporción de azúcar para el almíbar)
Procedimiento:
Preparar un almíbar liviano con el agua y el azúcar.
Dejar enfríar y mezclar con el ananá y la banana, licuar con el jugo de limón y la leche condensada.
Añadirlos a la crema de leche batida en 3/4 de punto.
Mezclar bien y llevar al congelador.
Sacar una hora después, batir o procesar y volver a llevar al congelador. O utilizar la máquina de helado. Generalmente, los helados que llevan leche condensada no requieren de máquina, ni de batidos extras; son mis preferidos porque quedan bien cremosos.