Tengo devoción por la salsa bechamel, que en Argentina llamamos comunmente ¨salsa blanca,¨ y no suelo hacerla porque cuando está lista, la como de a cucharadas del recipiente, con queso rallado y ya sé que tiene muchas calorías.
La espinaca, con salsa bechamel es otra de mis perdiciones, y mi abuela solía preparar pizza con esos ingredientes. Mi preferida!
Una de las desventajas para la pizza o tarta de espinacas y bechamel es el tiempo de preparación. Tradicionalmente, según mi mamá y abuela, las espinacas (o acelgas en su defecto) se hervían, escurrían, picaban... Y la salsa se preparaba aparte, luego rehogábamos las cebollas y ajíes.
Yo nunca ví en casa de mis padres una ensalada de espinacas crudas, pero bastó que llegara a EEUU para abrir la mente sobre alimentos crudos, como, las espinacas, el broccoli, la coliflor, la remolacha, entre otros. Han cambiado las formas de alimentación y los tiempos, así que hoy tengo otra propuesta, que es más rápida e igual de rica:
Compramos baby spinach, ya lavadas , en bolsa. También las usaremos para ensaladas.
Cortamos cebolla criolla o española, más unas tiritas de ajíes. Las rehogamos en manteca, rápidamente en una sartén grande. Agregamos dos cucharadas BIEN GORDAS de fécula de maíz, revolvemos a temperatura baja, con cuchara de madera, disgregando la fécula, hasta que absorba la manteca, en segundos.
Luego agregamos leche fría, cuánto? Digamos para una tarta de 20 cm de diámetro, 1/4 de botella de 1 1/2 l. Seguimos revolviendo y ya ponemos las espinacas, hasta que vemos que será suficiente para nuestra tarta. No puedo dar cantidades, porque la espinaca está cruda, así que vamos agregando ¨a ojo.¨ Más los champignones cortados en rodajas. Revolvemos un poco más, listo.
Más: queso rallado, bastante, un poco de sal, nuez moscada rallada.
Fin de la primera parte. Verán que como las espinacas están crudas, en breve se juntará líquido verdoso, que es el agua que largan las hojas, pero no se mezclará, obviamente, conla bechamel.
Entonces desechamos el líquido (agua) sobrante.
Agregamos mínimo dos huevos grandes, más unos trozos de queso cortado. En este post, gorgonzola, una delicia. O Roquefort, que sea fuerte.
Ponemos el relleno en una tarta y cocinamos hasta que quede firme y dorada. Un poco más de media hora a 450o C.
La foto debajo, es tarta de espinacas y champignones pero sin salsa Bechamel, hecha con sour cream o crema ácida. También se puede hacer con queso crema.